Imaginen que se montan en su
carro o moto, la echan a andar y que realmente lo que los impulsa sea solo
aire. Imaginen ahora lo limpio que estará el aire de su ciudad con todos sus
vecinos usando este tipo de vehículos. ¿No les gustaría? Pues ya varias
personas y empresas han empezado a estudiar si esto podría ser una posibilidad
para eliminar o reducir el consumo de
combustibles fósiles y por lo tanto la contaminación.
Esta idea realmente no es nueva,
ya que algunos modelos fueron propuestos hace al menos un siglo e incluso
usados en la industria minera por décadas antes de la introducción de los
motores eléctricos. El funcionamiento de estos motores es similar al de los
motores de combustión interna, pero lo que impulsa el movimiento del pistón
arriba y abajo es el aire comprimido que se introduce dentro de éste.
En la actualidad, más
específicamente en noviembre de 2011, en el salón internacional de la
motocicleta que se celebra en Australia, el estudiante australiano Dean
Benstead, presentó su prototipo de moto ecológica llamada “O2 Pursuit”. Esta
moto es capaz de desarrollar 100 kph tan solo impulsada por aire comprimido y
fue diseñada para un curso de diseño industrial de la Universidad RMIT de la
ciudad australiana de Melbourne.
Este prototipo posee un chasis de
una Yamaha, modelo WR-250 la cual es una moto convencional de trial de 250cc,
un motor de aire comprimido rotatorio de unos 10 kg y un tanque similar a los
de buceo de 18 l, pero la idea es seguir trabajando en el diseño, eliminarle
peso y darle un diseño más futurista creándole un chasis con materiales como
titanio y aluminio.
Además de este intento, tenemos
que Tata Motors, la empresa automotriz India, firmó un tratado con Motor
Development International en 2007, para construir vehículos que puedan rodar
impulsados por aire comprimido, idea que al parecer les ha dado frutos, ya que
informan que han probado 2 carros impulsados por esta tecnología y que solo les
falta diseñar las fábricas para construir este tipo de automóviles.
El único problema en este tipo de
vehículos es la potencia, la que en el caso de los carros es más notoria, ya
que el sistema de aire comprimido en estos momentos es capaz de generar
velocidades entre 30 y 35 mph (48 y 56 kph), entonces para ayudar a mejorar
esto, el carro debe tomar más aire, por lo que requeriría de la instalación de
un compresor de aire de a bordo, el cual podría ser o eléctrico o a gasolina.
Aún así, igual se reducirían las emisiones, ya que el motor (en el peor de los
casos a gasolina) estaría trabajando solo en el rango de mayor eficiencia.
Otro problema de este tipo de
vehículos es la autonomía, ya que para poder almacenar el aire suficiente para
que el vehículo no se quede sin combustible, requeriría de tanques muy
resistentes para poder realizar viajes
largos. Por otro lado, sería igual mucho más seguro que llenar el tanque de gas
natural o hidrógeno comprimido.
No sé a ustedes, pero si no fuera
por la falta de potencia, a mi me encantaría manejar un carro de estos. Estaremos
pendientes de más adelantos en esta materia.
Saludos



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